La primera diferencia es fiscal: en España la plata nueva lleva IVA, mientras que el oro de inversión suele estar exento si cumple los requisitos. Ese IVA ya empuja el precio final antes de entrar a comparar primas comerciales.
Además, las monedas de plata tienen mucha demanda retail y un valor por pieza relativamente bajo, así que fabricación, embalaje y logística pesan más sobre el total. Por eso una moneda de plata puede mostrar una prima bastante mayor que una moneda de oro equivalente en lógica de mercado.